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BORRÁS, ENRIQUE (Badalona, Barcelona, 1869; 1957)
Actor dramático. Fue una de las figuras más representativas del arte escénico catalán y castellano, y triunfó en los principales teatros españoles y americanos. Interpretó obras de los autores más famosos, españoles o de otro origen, logrando perfecciones en sus presentaciones triunfales por España y América, en las que dió a conocer al madrileño Pedro Calderón de la Barca (1600; 1681) en su genial "El alcalde de Zalamea"; al catalán Ángel Guimerá (1849; 1924) en "Terra baixa"; al Duque de Rivas -Ángel de Saavedra- (1791;1865) en Don Álvaro; a Benito Pérez Galdós (1843; 1920) en "El abuelo", o al gran talento que fuera el pintor y escritor barcelonés Santiago Rusiñol y Prats (1861; 1931) en el "El místic".
Su paso por Buenos Aires fue una sucesión de triunfos que le valieron figurar puntillosamente en notas de la prensa especializada, por la que Buenos Aires pudo saber que hizo sus primeras armas en 1886, debutando en el "Novedades" de Barcelona con "El gran galeoto", como primer actor, cargo que desempeñó en todas las compañías en que ha actuado, hasta formar la propia de la que en los años de 1920 se presentaba en la capital argentina como primer actor y director.
Su actuación en la ciudad del tango fue admirable; el público acudió a sus representaciones con un regocijo sin igual por conceptuarlo un eminente trágico, que puso de relieve en todo momento un fuerte y apasionado temperamento, del que supo interpretar y sentir diseñando en sus magníficas creaciones su robusta personalidad de actor viviendo la obra. En la ciudad de Buenos Aires dió a conocer entre otras obras,´"El alcalde de Zalamea", "El cardenal", donde interpretó un Médicis difícil de superar y casi imposible de alcanzar, "Esclavitud", y "El rebaño" de López Martín. Entre los estrenos que Borrás reservó para el público porteño figuraron "El coloso de arcilla", "Edipo", "Embrujamiento", obra en la que puso toda su pasión y cariño para Buenos Aires, "Jesús que vuelve", y "Alfilerazos", pieza que escribiera especialmente para él el ilustre madrileño Premio Nobel de Literatura de 1922 don Jacinto Benavente Martínez (1866; 1954).
Borrás fue el verdadero creador de "Terra Baixa" en catalán, aun cuando fuera estrenada en castellano ("Tierra Baja") por Fernando Díaz de Mendoza (1862; 1930), ese gran murciano aristócrata de abolengo, como que fué Conde de Balazote y de Lalaing y Marqués de Fontanar, casado en 1896 con la eminente actriz madrileña María Guerrero (1868; 1928) y recordado como excelete Director del Conservatorio de Madrid. Borrás llegó a ser en su tiempo el actor más mimado en España. Recordó en Buenos Aires que haciendo en Madrid una temporada popular, era tan grande la afluencia de público que muchas veces la representación debió ser interrumpida. En una de esas oportunidades, un espectador gritó desde la platea: "Don Enrique, ¿quiere parar un momento hasta que esta gente deje oírle?" Otro dijo en diferente ocasión: "¡Señores, estamos viendo a Borrás y no a la Raquel Meller!", con ese dejo madrileño característico. Esto da una idea de la familiaridad cariñosa con que lo trató su público, y no podía ser de otra manera porque a pesar de sus grandes dotes artísticas tuvo Borrás "aunque una figura atlética, una cara de niño reflejada en sus ojos tranquilos, en su frente serena, en su palabra sencilla, que jamás hiere ni hace mal a nadie", como cierra una brillante semblanza suya de los porteños años 1920.
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