MARIO VALDÉZ
Seudónimo de Ernesto Mario Lach (Buenos Aires, 08-08-1935) como músico en sus facetas de pianista, autor y compositor. Es el quinto y último hijo de David Lach y Ejga Bunimowicz, un matrimonio judío oriundo de la ciudad de Bialystok, Polonia, cuna del médico y filólogo Lázaro Luis Zamenhof, creador del nuevo lenguaje al que denominó esperanto.
Está casado con Laura Isabel Iriarte (Perico, Jujuy, 21-09-1952), con quien tuvo una hija, Aída Tamara Lach (Buenos Aires, 21-11-1986). Como escritor abarca los géneros narrativa, cuento e investigación, sin formar parte de ninguna corporación mal entendida. Presidente Fundador del “Centro Cultural Gabino Ezeiza de Flores”, tuvo un breve paso por la Junta de Estudios Históricos de Boedo en la que no pudo concretar algunos objetivos propuestos, pasando luego a ocupar una vocalía en el Movimiento Cultural “Baires Popular”, institución a la cual apoya en muchas de sus iniciativas. Es miembro de número de la Asociación Patriótica de Flores, y fue miembro directivo de la Junta de Estudios Históricos de Caballito.
Fueron sus profesoras de piano Marcelina P. de Rubina, Carmen Masferrer y Helena Larrieu (Elena Rosa Larrieu), y sus maestros de armonía Jaime González Florez y Jacobo Ficher. Comenzó su carrera profesional en los carnavales de 1953, tocando con una orquesta tropical en “Sans Souci”, una Confitería que había en la Avenida Corrientes 955. Su punto de inflexión más importante se dio en 1959, cuando integró el elenco de la Confitería “Trocadero”, Corrientes al 1400, frente al Tango Bar, acompañando a la cantante Elba Ruiz y al cuarteto de bailes nativos “Los Ranqueles”, conformado por el santiagueñísimo Bertyl Bértiz y los Hermanitos Peralta, cordobeses oriundos de Dean Funes. Luego con el Dúo vocal Altamirano-García (Domingo Atenabre Altamirano y Juan García) recorrió Córdoba, donde trabó amistad con José Ignacio Rodríguez, “Chango Rodríguez”. Después inició un periplo por el Sur, en donde acompañaría entre otros al cantante chileno Raúl Videla, al “bailaor” español Antonio Amaya, al cantor argentino Horacio Deval y al bolerista Gregorio Barrios. En 1963, al frente del grupo musical folklórico “Tacita de Plata”, amenizó la fiesta de asunción de mando del Presidente de la República Dr. Arturo Umberto Illia que organizara en el “Hotel Savoy” la cantante Hilda Rufino “La Cuyanita”, evento al que por razones de salud el Doctor Illia no pudo asistir y envió, en representación suya, al Dr. Carlos Humberto Perette, su Vicepresidente.
Se afincó luego en la ciudad bonaerense de Tres Arroyos, Provincia de Buenos Aires, donde fue director artístico del Night Club “Lago Azul”. Allí presentó al brillante dúo Martínez-Ledesma (el tucumano de origen español Rodolfo Martínez y el santiagueño Manuel Ledesma) con César Orlando al piano, y acompañó a la excelente cantante de tangos Juanita Ledesma, al dúo español “Las Jerezanitas” (las hermanas Novoa) y a un nutrido elenco de artistas, hasta ser convocado por el bailarín y coreógrafo Santiago Ayala “El Chúcaro”, con quien además de realizar una intensa campaña por el país grabó los programas para “Canal 9”, en uno de los cuales interpretó un malambo a dúo de pianos con Atilio Stampone, quien entonces actuaba en el referido Canal con la orquesta que conducía el bandoneonista uruguayo Héctor María Artola. Su ciclo con “El Chúcaro” finalizó luego de actuar en el Teatro “Astral” integrando el espectáculo “Magia y Misterio del Folklore”, donde compartió la presentación con el guitarrista Atahualpa Yupanqui, el Conjunto “Los Quilla Huasi”, la cantante Ramona Galarza y el virtuoso del arpa Amadeo Monges.
En esa época condujo su Cuarteto en el Circo del Capitán Piluso (Alberto Olmedo) y su partenaire “Coquito” (Humberto Ortiz) en la carpa que se levantaba en Rivadavia al 4500, alternando esas funciones con la dirección musical de las Revistas Musicales en el Teatro “Marconi”, Rivadavia 2330, y las presentaciones con el ballet folklórico “Los Diablos de la Danza”, que integraban los hermanos “Juanqui” y Oscar Figueroa, Alejandro Sedano y el uruguayo Washington de los Santos. En ese entonces el cantor Eduardo Ávila, “El Santiagueño”, logró un éxito con “Las Islas Malvinas”, zamba de Valdéz y Apachaca (José Adolfo Gaillardou), recibiendo cartas de lectores en los que no faltó un español que le pidiera la composición de un pasodoble reivindicando para muestra Madre Patria el Peñón de Gibraltar.
Se ausentó del país 14 años, tiempo en el que pasó por Las Vegas, Estados Unidos, permaneció tres meses en París desde donde viajó a Montpellier para tener el honor de acompañar a la cantante Nicoletta, luego de lo cual actuó en Bélgica y Luxemburgo, en donde compartió actuación con el bandoneonista Héctor Gentile, que allá lejos y hace tiempo acompañara en Brasil a la hoy mítica “Malena” (María Elena Tortolero, con el tiempo de Salinas), aquella vocalista que cantaba el tango “como ninguna”. En Madrid, después de fundar el grupo “Caras Nuevas” en 1971, armó y dirigió el primer conjunto que acompañó al cantante Jairo (Marito González), luego de lo cual realizó una gira con el cantor peruano Mario Gensollén por siete Repúblicas de la desaparecida Unión Soviética, una intensa campaña de diez años por Noruega y Suecia, y dos cruceros mundiales que lo llevaron a totalizar un recorrido de noventa países y cinco continentes durante catorce años.
De regreso en Buenos Aires, hacia 1980 fue director artístico del Night Club “Karina” y pianista estable de “Vos Tango”, local en el que acompañó el elenco de cantores, entre los que se contaban “Chino” Carlos Reyes, Carlos Almagro, Alberto Morán, Reynaldo Martín, Alfredo Dalton, Alberto Podestá, Carlos Nogués y Alberto Marino. Grabó casetes, discos y compactos. Atilio Stampone le presentó su disco “Yo me quedo en mi país”. Compuso más de 30 obras con el poeta José Adolfo Gaillardou “Indio Apachaca”, otras tantas con el pianista Osvaldo Tarantino Irazusta, y muchas más con León Benarós, Personalidad Emérita de la Cultura Argentina.
Presentó varios ciclos musicales en los Centros Culturales “Marcó del Pont” y “Enrique Santos Discépolo”, en la “Biblioteca Obrera Juan B. Justo”, en AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina), en la Escuela ORT, la Academia Porteña del Lunfardo, la Bodega del Café Tortoni y otros importantes sitios. Participó en la obra “Buenos Aires Corazón” con Horacio Ferrer, Oscar Cardozo Ocampo, Héctor Stamponi y otras figuras. Asesor musical de los coleccionistas Bruno Cespi y Héctor Lucci, fue consultado especialmente por José Gobello para las biografías de Alfredo A. Bevilacqua, “Malena” y Domingo Santa Cruz, editadas en la serie “Letras de tango”, y por Osvaldo Sidoli y el Licenciado Aníbal Lomba, que presidían respectivamente las Juntas de Estudios Históricos de Caballito y Boedo, para una exposición sobre músicos, precisamente, caballiteños y boedenses.
Figura en diversas publicaciones, entre ellas “Diccionario Biográfico de la Música Argentina de Raíz Folklórica”, de Emilio Pedro Portorrico, hasta hace poco el único libro que recordaba que Mario Valdéz fue maestro de armonía del arpista Amadeo Monges; “Tango Judío” (Del ghetto a la milonga), de Julio Nudler; “Diccionario del quehacer folklórico argentino”, de Ismael Russo y Héctor García Martínez.
Fue “Presidente Fundador del Círculo Amigos del Tango Moderno” (1966), que en la ciudad bonaerense de Tres Arroyos presentó en exclusividad -entre otros- los conciertos del Quinteto de Astor Piazzolla, el Dúo Salgán-De Lío (Horacio Salgán-Ubaldo Aquiles De Lío), el Quinteto de Eduardo Rovira y otras figuras, sin afán de lucro, documentado por el periódico tresarroyense “La Voz del Pueblo”. Obtuvo Primera Mención en coautoría con Esther Echenbaum Jonisz en el Concurso “Por Siempre Gardel”, organizado conjuntamente por la revista “Todo es Historia”, el “Museo Carlos Gardel” y la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, trabajo publicado en julio 2003, precisamente, por la revista “Todo es Historia”, del Dr. Félix Luna, quien fuera uno de los Jurados junto a la Dra. Mónica Guariglio y a la actual Ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Arquitecta Silvia Fajre.
Destacada Personalidad de la Cultura, en Noviembre de 2003 recibió el Reconocimiento por sus 50 años con la música por parte de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y de la Sociedad Argentina de Autores y Compositores (SADAIC), en un acto que se efectuó en la “Casa Marcó del Pont”. En octubre 2004 fue convocado a dar una Conferencia histórico-musical en el Salón San Martín de la Legislatura sobre el barrio de Flores, a partir de lo cual desarrolla en el ámbito del Palacio Legislativo el ciclo mensual “Legistango”, con Livia Comerci y Marisa Eguía como artistas exclusivas, a las que desde 2007 se integró como cantante invitada Beatriz Villar. La Biblioteca de la Legislatura, que depende de la Vicepresidencia II del Cuerpo, a cargo del Diputado Miguel Talento, a partir de una valiosa colección de partituras donada por Mario Valdéz a la que le siguió otra cedida por el pianista Mario De Carlo, configuró el “Archivo Documental del Tango”, del cual el Maestro Valdéz es el Titular.
El “Diccionario del Habla de los Argentinos”, de José Barcia, editado por la Academia Argentina de Letras, da cita obligada del vocablo menega con la milonga “La Menega”, que Valdéz musicalizara en 1996 sobre letra de Otilia Da Veiga, la que puede consultarse en el libro “Diccionario de la Crisis”, de José Gobello-Marcelo Oliveri, escritor este último que le dedica a Valdéz un capítulo del libro “Tangueces y lunfardeces de la Cumbia Villera”. En la obra aún inédita de Valdéz se cuenta un estudio sobre el aporte de las mujeres al tango (“Un siglo de Mujeres en el Tango”), preparado con Esther Eichenbaum Jonisz, recibida en la carrera de post-grado “Diplomatura Superior en Tango” de la Fundación Konex.
Colabora con diversos periódicos barriales con notas, algunas de ellas en colaboración con el Dr. Hugo Carlos Perri. Entre esos medios se cuentan “Flores de Papel”, “Horizonte” (de Caballito) y “Desde Boedo”, en el que presenta la sección lingüística “Ojeadas Idiomáticas”.
Entre las distinciones recibidas se halla la de “Vecino Distinguido” del Municipio bonaerense de Avellaneda junto al poeta Roberto Díaz, “Amigo Medalla de Plata” de la Academia Porteña del Lunfardo y “Vecino Participativo de la Ciudad de Buenos Aires”. El Sindicato Argentino de Músicos (SADEM) lo tuvo como asesor gremial, y por ello fue reconocido baja la Presidencia del trompetista Rubén Barbieri, con quien fuera cofundador del periódico sindical “El Metrónomo” (El “tempo” en Músicos).
Estudioso del tango en todos sus tópicos, entre ellos “El Tango y la Política”, preparó un Recital Yrigoyeneano, auspiciado por el Instituto Nacional Yrigoyeneano, con el cual da a conocer los numerosos tangos que se dedicaran a Don Hipólito Irigoyen, dos veces Presidente de los argentinos.
Como Director de Cultura del municipio de Tres Arroyos le cupo el honor de presentar el “Panel de la Cultura”, en el que participaron el Dr. Oscar Sbarra Mitre y otras personalidades, y “El Bus Francés”, un evento organizado en 1987 por el Bureau Lingüístico de la Embajada Francesa, lo que le valió la felicitación en persona de Mr. Bertrand Calmy, representante cultural del país galo en ese entonces.
Actualmente la Dirección General de Patrimonio del Gobierno Porteño lo ha comisionado para guiar los Recorridos Musicales, en los que el Maestro explica al público, caminando por los sitios donde vivieran los grandes músicos del pasado, vida y obra de los hacedores del tango que habitaran en la zona del Recorrido. Así lo hizo en Flores y Barrio Parque Chacabuco, y así lo han convocado para Barrio Parque Avellaneda, Mataderos, Floresta, Vélez Sársfield, Villa Luro, Villa Real, Monte Castro y Caballito, geografías que tuvieron en su seno a importantes creadores.
Las distinciones que se otorgan en el Ciclo Legistango, son propuestas por el Maestro Valdéz: las cantantes Livia Comerci, Marisa Eguía y Beatriz Villar, las poetas Marta Pizzo y Nélida Puig y los músicos Enrique Varela, Rubén Barbieri y Alfredo Humberto Mariconda, entre otros. Valdéz fue el primero y el único, hasta ahora, que llevó el tango a la Universidad de Flores (UFLO): lo hizo llevando como cantantes a Livia Comerci y Celia Saia, antecedente de la charla sobre tango compartida con Jorge Götling en el Centro Cultural Marcó del Pont, auspiciada por el Centro Cultural KONEX, entidad que en su momento invitó a Valdéz a presentar en vivo su disco compacto “Otros Tangos”, en los que la voz fue puesta por Miriam De Luca. En uno de los pocos concursos musicales a los que se presentó, obtuvo el 2º Premio por el tango “Compadre”, letra de la poeta María del Mar Estrella, que fuera grabado por Reynaldo Martín, quien en aquella oportunidad fuera galardonado con el primer premio.
Actualmente conforma Cuarteto Musical con el bandoneonista Oscar Barrios y los guitarristas Carlos Soria y Carlos Juárez, este último director del conjunto de siete guitarras y un contrabajo que acompañó a la cantante Nelly Omar en el “Luna Park”. Entre sus últimas composiciones se encuentran “Tal vez mañana”, un sonetango sobre versos de Ángel Marino González Carazo, el pasodoble “Ciudad de Sabadell”, el tango “Catalunyatango” y el vals “Margarida”, ofrendado a la catalanísima Margarida Solá Montoya.